"Anda, esto sí que ha sido una sorpresa… llegar a casa y encontraros a todos aquí. ¿Qué más puedo pedir en el día de mi cumpleaños? Las felicitaciones y el cariño de los míos y aquí, esperándome en casa…. Gracias chicos, menuda sorpresa.
No pensé que tanta gente se fuera a acordar de mi cumpleaños. ¡Estoy tan contento! La verdad, me hubiera gustado atenderos a todos pero claro ¡hay tanto por hacer! No pasa nada, la gente lo entiende…Además sé que mañana (o pasado) seguiréis todos aquí, encontraré el momento de atenderos a todos, mis amigos se lo merecen –b
ueno, a todos no, que a alguno os van a dar bien por culo y a algú
n otro, simplemente no encontraré el momento- ¡Anda! ¡Manolo! ¡El más hijoputa del curro! ¡Pero si hasta tú te has acordado! Pensé que después de mandarme aquella “botella de vino blanco ¡bébetelo!” y haber pasado de ti, lo mismo no me felicitabas, pero aquí estás también… ¡muchas gracias!
¡Qué veo!, no puede ser ¡Incluso desde Finlandia! ¡Seppö! Vaya sorpresa… claro, que darles una paliza juntos a la pandilla de tus amigos, esos de nombres tan raros, nos unió mucho.
¡Anda! Mi primo (vaya gilipollas) ¿tú también te has acordado?... y mi ex… y la amiga gallega de mi compañero en el curso de excell… ¡Anda! ¡Y tú! ¿cómo coño se lla
maba este chico?Ni me acuerdo, bueno... ¡Cipote_47! No sé nada de él, pero de su amiga Marucha… no pierdo detalle.¡AAAAAANDA! ¡Pero si hasta la clase "C" de la promoción del 1998 del “Juan Luis de los Ríos” estáis aquí! Qué bien…¿qué será del pringao de Cervera? a ver si me entero luego.
Pero lo mejor, sin duda, que tú también estés aquí, el pibón de recepción de mi curro, que no hayas fallado a la felicitación. ¿Qué tipo de chica eres? Lo sé: Chica Dulce. Eres dulce. No se te ocurriría matar una mosca ni por nada.Has sido de las primeras en llegar (eso significa algo, seguro) y yo, he sido incapaz de decirte nad
a. Y eso que esta mañana pasé a tu lado, como todas las mañanas, cuando me dirigía a mí despacho. ¡Aaaaaay! Si tan sólo hubiera sido yo Luke Skywalker como el cabrón de Medina… si te dieras cuenta de que, a pesar de ser como Darth Vader, puedo parecer malo, lo sé, pero en realidad soy un medio-robot con el corazón partido…¡por qué tuvo que tocarme a mí Darth Vader! ¡Y Moe en los Simpson! Pero dónde voy así, a quién quiero engañar…
¡Anda! Yo siempre absorto en mis pensamientos y no me había dado cuenta de que el jefe va a compensarte con el 20% de los bienes que complete c
on mi trabajo ¿y ahora me sale con esto? Buff… Bueno, me pondré con ello. Esto debe ser un premio por haberle devuelto ese cerdo que encontré, con su nombre grabado en el collar, seguro.
Joder, qué larga va a ser la tarde, pero al fin y al cabo ¡es mi cumpleaños! ¡Me siento taaan afortunado! Será un día genial; hoy, lo mismo termino a
poyando a Rosendo para el príncipe de Asturias por su trayectoria musical o haciéndome fan de las señoras que si te quedas con hambre te hacen un huevo frito… que está mazo guapo.
¡Anda! ¡Más felicitaciones!"
Publicidad de una cadena mexicana de librerías. Sin más comentarios.
Gracias chicos de ACV por el aporte
La campaña tiene vallas, además de esta, verdaderamente buenas, del estilo de:
El pasado 3 de agosto tuvo lugar un acontecimiento especial. Muchos sabéis de mi antiguo deseo de introducirme en el mundo de la radio. No sé si llegaré a introducirme de lleno, pero el bautismo ya está hecho. Sí, Niño B apareció en la radio. Y el acontecimiento fue doblemente especial y me explico: Evidentemente, al ser un bautismo y no una iniciación en toda regla, la aparición fue gracias a la invitación a un programa ya existente: La Era Ebúrnea. Para mí, doble honor.
La Era Ebúrnea es un joven pero ya maduro programa de una radio independiente, Radio UC, en el que El Gran Eburnis deja fluir su don de gentes y deleita al oyente con su vasto conocimiento musical. La Era Ebúrnea es un precioso collar de perlas musicales, que rezuma pensamiento Ebúrneo... El oyente se sumerge en un mar, tan dispuesto a dejarse mecer flotando en la superficie como a dejarse agitar por el oleaje.
Pero como todo genio tiene un lapsus de vez en cuando, El Gran Eburnis, en un momento de debilidad fraternal, tuvo a bien permitir que yo compartiera su espacio hertziano en Radio Uc.
¿El programa? Bueno, como no podía ser de otra forma, la música también tiene su "cara B", así que eso hicimos, mostrar esa otra cara de algunas canciones, versiones más o menos acertadas de canciones archiconocidas, para demostrar que en esta vida no todo es blanco o negro, que hay grises bastardos, que no siempre el blanco es el bueno y que, en cualquier caso, el negro también tiene su corazoncito.
La sensación fue indescriptible. Compartir con El Gran E los nervios del estreno y la emoción de ese rato delante de un micro, hablar entre amigos cervecita en mano, y pensar en que una sola persona pudiera estar escuchándonos, en algún rincón, disfrutando o pensando en llamar a la policía, fue un todo genial, una sensación increíble.
Ebúrneamente digo, eternamente agradecido.
Niño B
P.D.: Una vez más, la sintonía del blog desaparecerá durante una temporada. Podéis escuchar cuatro de los temas que sonaron durante la aparición del Niño B en "La Era Ebúrnea". Lástima que el programa no se grabara para poder poner la emisión original...
El político español viene a ser lo que he decidido clasificar como un "dimitri". Su única obsesión en su carrera es pedir la dimisión del otro.
En Torres de la Alameda están arruinados y los funcionarios no cobran ¡Que dimita el alcalde! Eso, eso, que dimita... como si así fueran a cobrar, no te jode. Y el alcalde, claro: En estos momentos hay que arrimar el hombro y dimitir no entra en los planes para sacar esto adelante. Y vuelta a la noria, así toda la vida.
Y es que eso es algo que me pone de los nervios. Que no digo que no esté justificado en algunas ocasiones pedir la dimisión de un dirigente, pero es que hemos llegado a un punto en España en que el político que gobierna se dedica a sacar partido (en el mejor de los casos, político) y a desprestigiar al contrario, por otro lado, el que no gobierna, a desprestigiar al primero y, al menos una vez cada 15 días o incluso hasta 2 veces al mes, decir a los 4 vientos aquello de "¡que dimitan! ¡que dimitan!". Y así es desde hace años, esté quien esté. Esa es la clase política que tenemos en nuestro país. Todos iguales, sin distinción de colores.
- ¡Alcalde dimita!
- Pero ¿Por qué va mal mi Ayuntamiento? Porque la Comunidad Autónoma -que es del otro- va mal ¡Presidente de la Comunidad, dimita!
Pero claro...
- ¿Por qué va mal la Comunidad? Por que el gobierno central -que es del otro- nos trae por la calle de la amargura... ¡Zapatero, dimita!
Y Zapatero... a sus zapatos.
Y así nos puede dar el sol, oiga; mientras, todos los españolitos de a pie, tan puteados o tan felices como siempre, cada uno esperando un cambio de gobierno o la continuidad, quien sabe, para ganar alguna batalla de esas que salen en la tele pero, en el fondo, para seguir exactamente igual y, a partir del tercer mes de gobierno, empezar a oír de nuevo esos cantos de "dimitris" que tanto me enervan.
Preso de la desesperación, sólo me ha quedado preguntar al sabio y, en su respuesta, he visto claro el futuro político de nuestro país. Tú también puedes probarlo, sólo tienes que entrar, presentarte con tu nombre y preguntarle al rey de los dimitris por "política". Lo verás claro, como yo.
En verano siempre me da una vena que me hace ver más cine y me pongo a buscar películas a explorar nuevo cine y, he de reconocerlo, también a visionar películas de esas que normalmente no ves, películas de esas “palomiteras”. Buscando cine por ahí, he topado con alguna cinta, que no he llegado a ver (vaya por adelantado) pero que me ha llevado a hacer mi pequeño homenaje a los... ¡ANIMALES TERRORÍFICOS!
Y es que uno de los géneros de terror por excelencia es el de estas criaturas que, normalmente por un accidente radiactivo, por ingeniería genética y recientemente hasta por el cambio climático, se han transformado en auténticas máquinas de matar. Los ingredientes indispensables:
- Malo maloso, normalmente el doctor que defiende su proyecto de manipulación genética y que quiere a su engendro como a su propio hijo. Vale también el político corrupto que no quiere que desciendan los ingresos del turismo o que ve peligrar su campaña electoral.
- Diálogos horrendos, sin mayor propósito que el de dar tiempo a intercalar algunas imágenes en las que se intuye a la criatura –una sombra, un plano cercano de su piel, una vista en primera persona- antes de que ataque.
- El bicho no suele verse entero hasta el final, cuando deseas que no se hubiera visto. Últimamente ya tienen el descaro de sacarlo entero durante toda la película.
- En alguna escena concreta de la película, el tamaño del bicho, que hasta entonces era enorme pero creíble, pasa a ser descomunal y ridículo, llegándole los edificios al sobaquillo o cabiéndole el Titanic entre dos muelas.
- Siempre tiene que haber una escena en la que el bicho se carga un avión o un helicóptero o similar. Si no, no vale.
- Música de tensión en las escenas en las que se ve el bicho, mala y repetitiva, que pretende alcanzar el estatus de la de Tiburón. Muchas veces hasta son verdaderos plagios de ésta.
- Cartuchos de dinamita para la escena final, en la que el protagonista se ofrece a sacrificarse, lo de que muera es opcional. Si es un segundón el que se ofrece, siempre muere.
- Muñecotes increíbles en las más antiguas y terribles efectos digitales en las más modernas.
- Indispensable final abierto, en el que se ve que la criatura a puesto huevos o algo así, para que, en el supuesto de que alguien quiera gastar más dinero en esto, se pueda acometer una secuela.
- Y por último, cuantos más nombres italianos haya en los créditos, mejor.
Y partiendo de estas premisas, señoras y señores, aquí tienen un ranking -sin orden de preferencia- de películas de MEGABICHOS que deben ser conocidas por todos ustedes. Vaya por delante que no recomiendo casi ninguna de ellas, eso sí, vean los avances, que son impagables.
Tiburón (1975)
Hombre, esta hay que recomendarla aunque solo sea por haber reinventado un género. Sólo su banda sonora ya pasó a la historia. Cinco o seis secuelas, ahí es ná, además, 20.000 variaciones sobre un mismo tema, los tiburones han dado mucho de sí. No pongo trailer por obvio.
Tintorera (1977) y Barracuda (1978)
Mención especial merecen estas dos variantes que surgieron al abrigo de Tiburón. Algo así como si en vez de salmón me llevo trucha asalmonada, vamos.
Especialmente buena es la de Tintorera, que combina cutr-erotismo con sangre. Impagables las presentaciones en el trailer: “Susan George como: La chica que vino a la isla solo a divertirse” “Hugo Stiglitz como: un joven rico en busca de amor y aventura” Jajajajaja
Atención especial merece también esta peli, que gozó de gran aceptación por ser la primera en trasladar el terror al agua dulce. Tenía míticas escenas en las que solo se veía agua chapoteando y luego alguien sacaba las piernas con el hueso a “cara vista”. Grande. El sonido que hacían los bichos era el de un bando de palomas acelerado. A la peli no le faltaba de nada…
“Eeeh, Señor, pirañas”
“¿Pirañas? ¿Qué pasa con las malditas pirañas?”
“Se están comiendo a los clientes, señor”
También tuvo secuelas –la película y el que la vio- incluso en 3-D.
Cocodrilo (1989)
Gran incursión de los reptiles en el género. Un mega cocodrilo del tamaño del barco de Chanquete. El resto, se lo pueden imaginar. Por cierto qué actuaciones! qué diálogos! Cómo sería la cosa que esta peli y la secuela (1990) se rodaron simultáneamente. Supongo que por si se arrepentían al ver finalizada la primera... Eso genera un matiz curioso: Mientras que lo habitual es que en las secuelas los bichos se exageren más aún, en este caso el muñecote de la 2ª parte es exactamente el mismo que el de la primera, claro.
También tuvo adaptaciones modernas como Lake Placid (1999)
Anaconda (1997) Al cocodrilo le siguió la anaconda, ya en los 90. Otra muestra de lo malas que pueden llegar a ser estas películas. Ya sabéis que yo distingo las películas malas que hay que ver, de buenas que son, y las películas malas que no hay que ver. Esta es de las que no. También se hicieron secuelas y hasta imitaciones tipo Python (2000) Las serpientes han dado hasta para hacer “Serpientes en el avión” de la que no he querido ni ver el cartel.
Serpiente de Mar (1985)
Salvando el subgénero de los reptiles, está Serpiente de Mar. Esta merece un capítulo a parte. Producción española. Posiblemente una de las peores películas jamás hechas, lo que sin duda merece su visionado. Diálogos infames (el inicio es increíble), un bicho hecho con un calcetín y pelotas de ping-pong, actores horrendos y escena final con ibertren incluido. Dirigida por Amando de Ossorio, un clásico del cine cutre. La película le hundió hasta el punto de padecer del corazón y terminar por morir, el pobre hombre. El productor al parecer se embolsó el dinero y con los 4 duros que dijo que le habían dado, hizo este engendro.
Mítica. A must see... por lo menos la escena inicial y final.
Insectos y bichos varios
Vejando sin pudor alguno a la Marabunta, en las últimas décadas se han hecho películas realmente horrendas sobre arañas, hormigas y abejas. Especial mención merecen las producciones baratas que usan efectos de powerpoint para recrear hordas de hormigas o abejas. "Buenos" ejemplos son Killer Buzz (2001), The hive (2008)... en las que he llegado a ver, lo juro, matar hormigas con pistola. Mención especial para Scorpius Gigantus (2005) que solo con el nombre ya te da la risa.
The Hive: http://www.youtube.com/watch?v=j6d210Nf6eo Lo mejor el subtítulo "El tamaño no es lo que importa"
Pig Hunt (2008)
Una cacería de un cerdo gigante. Ahí es nada. Parece ser que el bicho ni se ve en toda la película. Sería un increíble argumento si no fuera porque no es original, ya en los 80 un jabalí gigante hacía de las suyas en Razorback (1984) y tiempo después en Hogzilla (2007) -este título es ya pa darle el Oscar- con dudosos resultados.
Dinoshark (2010)
¿La cosa se va complicando, eh? Nada que decir de este tiburón prehistórico. "No vino a México por el sol, ni por el surf, ni por las "senioritas"... Vino a... comer"
Megapiranha (2010) Esperpéntico telefilm repleto de efectos digitales. Horribles diálogos que quedan en un segundo plano cuando las pirañas empiezan a hacer cosas como cazar helicópteros. Si te acojonan estos bichos, no temas, te desvelo también cómo combatirlos.
Como vencer a una megapiraña:
Mega Shark Vs. Giant Octopus (2009) En esta línea de "versus" y sin irnos a los animales fantásticos (Godzilla ha peleado hasta con otro Godzilla del espacio ¿por qué hacen esas películas los japos?) tenemos cosas como Komodo Vs Cobra o Boa vs Python. Sin embargo con MS vs GO ya se les va la olla de forma espectacular. Un tiburón como el Santiago Bernabéu y un pulpo que daría raciones para todos los bares de Galicia hasta el 3010. Tiene todos los ingredientes pero multiplicados a la enésima potencia... ¡Incluso tiene a Lorenzo Lamas! No dejéis de ver los highlights.
Komodo Vs Cobra: http://www.youtube.com/watch?v=mI_r67-InmQ
Sharktopus (2010) El éxito arrollador de Mega Shark Vs. Giant Octopus dejaba claro lo que el respetable quería... pero pocas vías nuevas que explorar. Hasta que un iluminado (Roger Corman probablemente) dio con la tecla. El nombre lo dice todo. ¡Me encanta! Con esta casi se ha tocado techo (o fondo). Sobran las palabras, denle al play.
Ovejas asesinas (2006) Y por último, mi favorita. Después de ver el conejo asesino de “Los Caballeros de la Mesa Cuadrada” jamás pensé que vería algo comparable... Pues esta película lo consigue: tiernas ovejitas que se convierten en psicópatas asesinas. Pero está bien hecha, efectos aceptables, humor negro y tintes más gores de lo habitual en este género. Esta sí que es "a must see", de veras.
Bueno, lo dejo porque si no no termino nunca, no imagináis lo que da de sí el género. Espero que lo hayáis disfrutado. Hasta otra.
Desde hoy, tenéis a vuestra disposición en este blog una ODIOTECA, lugar para desahogaros o para reconocer lo maniáticos que sois. Pincha en la barra de la IZQUIERDA y... ¡A odiar! Eso sí, cuando acabes, que sea para estar más relajado y dispuesto a repartir amor... Ah, y vuelve cuando quieras.
Niño B P.D. Vamos terminando con las sintonías mundialistas. Un clásico: Plácido Domingo a lo "Luis Cobos". Increíble. Si esto da para más, pondré una lista final con todos los temas aparecidos.
Ayer me quedé "ojiplático" al ver en un programa de la dos el siguiente episodio:
En un programa cultureta de esos de la una de la tarde, decidieron hacer un ejercicio de relajación y autocontrol en directo, para todos los presentes y para los que estuvieran en casita. Yo cogí la cosa ya empezada, pero la mujer que mediaba dicho ejercicio aseguró que era posible trascender tiempo y espacio y, a juzgar por lo que dijo la presentadora al concluir, realmente es posible. Así que ¡qué más da haber llegado tarde! Ojo: a partir del punto 1h 26min y el comentario final de la presentadora (1:27), que pone el huevo.
La mayoría ya lo conocéis, pero aún así, os presento a Naranjito.
Una de las cosas que más recuerdo del mundial 82 es este muñeco. Un Naranjito con pierna(s) de muelle y con cascabullo agujereado para poner un (1) boli. No era muy práctico porque sólo se podía poner uno, no era como uno de esos botes para lápices... si querías tener todas tus pinturas en naranjito, tenías que confeccionar la selección completa. Tal vez por eso en mi casa se llegaron a acumular naranjitos para confeccionar la absoluta con reservas y todo y parte de la sub-18. Hasta que en algún momento, mi madre decidió empezar a desayunar zumo...
El caso es que años después, alguien en mi trabajo, al verme con una chapa de Naranjito en la chaqueta, me preguntó y, hablando y hablando, salió a relucir este peculiar objeto:
"Anda, pues creo que mi marido sabe donde queda aún alguno de aquellos" dijo...
"pues me harías muy feliz" respondí yo.
Y aquí está. Gracias Carlos. Así que desde hace algún tiempo me acompaña en el curro este preciado objeto. A veces me tientan las ganas de llevármelo y ponerlo en el salpicadero del coche, cual chiguagua de esos que dicen que sí a todo, pero aún no lo he hecho... me da miedo a cargármelo con el pegamento. El Naranjito, claro, no el salpicadero.
Por otro lado y sin que tenga mucho que ver, hace un par de días hablaba con otro compañero sobre los balones de los mundiales. Hoy en día un niño va con papá al Calón y le compra un balón por cuatro perras y lo que dure ha durado, ya compraremos otro o ya jugará con lo balones del equipo (porque por supuesto el niño está en el equipo) ya que al fin y al cabo es donde juega el niño al fútbol. Antes, jugábamos donde fuera, tan solo conociámos a alguno que jugara en "el equipo" y... teníamos la suerte de tener algún amigo que se bajaba "el balón de reglamento". Que pena haber perdido expresiones de ese tipo. Desde aquí os pido, por favor, que recuperemos la expresión "balón de reglamento" ¡ayudadme entre todos!
Jugábamos en la calle, en la plazoleta, en la arena o molestábamos a algún vecino golpeando la puerta de un garaje, que hacía las veces de portería. Y es que, a pesar de que no valía empotrar, los pelotazos retumbaban mucho.
Jugábamos con cualquier pelota, pero si teníamos suerte, contábamos con un "balón de reglamento". Y me acordé del "azteca" que me regalaron como algo excepcional en el 86 y de los míticos "tangos" que siempre resonaban en nuestras bocas y de ese balón que heredé (¿me apropié?) de mi hermano, a quien no le iba tanto eso de jugar al fútbol. Un balón, me atrevería a decir que del mundial 74 (lo siento hermano, pero creo que no era del 78) y que me encantaba. Un balón que duró años y años y años (que posiblemente ande por ahí guardado aún) un balón por el que eras capaz de trepar por la valla que hiciera falta, un balón por el que magullabas tus brazos arrastrándote entre zarzas... Un balón que arreglabas una y otra vez porque, señores, los "balones de reglamento" se arreglaban. Se arreglaban porque costaban mucho dinero, porque eran buenos, porque había quien lo hacía y porque no había Calón para comprar uno cada 3 meses. Y me vi entrando en la tienda, con el balón en una bolsa, con unas perrillas que mi madre me había dado a regañadientes y con la esperanza de que, una vez más, tuviera arreglo. Y me vi recogiéndolo recosido y recién engrasadito, con cierto reparo -30 segundos de reparo- a sacarlo de la bolsa y conducirlo con el pie hasta casa.
Y así terminamos de hablar los dos, a riesgo de habernos ido por los cerros de Úbeda, apesadumbrados por (lo que no volverá) lo que ha cambiado esta sociedad; por el modelo de consumo establecido y del "usar y tirar" que impera en nuestra sociedad industrial, urbana y occidental, en el que casi por obligación estamos inmersos. Eso sí, con ese maravilloso sabor de boca que deja el recordar algo tan entrañable como el balón de reglamento. Redondo.
Saludos a todos los mortales, bienvenidos al blog del Niño B. Hoy se abre una nueva ventana al mundo, no se sabe muy bien a qué mundo pero, desde luego, a uno de pandereta. Pasen y huelan.
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